En 2004, esta pequeña nave no tripulada de la NASA estuvo a punto de alcanzar una velocidad de Mach 10. Al día de hoy, sigue siendo el vehículo propulsado a chorro más veloz del que existan registros oficiales.
En los primeros minutos de Top Gun: Maverick, Pete “Maverick” Mitchell vuela el ficticio SR-72 Darkstar a una velocidad superior a Mach 10, convirtiéndose en el hombre más rápido sobre la Tierra. Sin embargo, en la vida real todavía estamos lejos de alcanzar semejante proeza. En naves tripuladas, al menos. Pero eso no significa que no existan proyectos de naves hipersónicas que intenten alcanzar un número Mach de dos dígitos. El caso más notorio es, sin dudas, el X-43 de la NASA.
Estamos hablando de una pequeña nave no tripulada que voló al borde de Mach 10, obteniendo el récord Guinness como el vehículo de propulsión a chorro más veloz del que existan registros oficiales. Su historia es muy interesante, puesto que ha representado el primer gran experimento hipersónico probado en el siglo XXI. Y si bien es cierto que su desarrollo se canceló cuando solamente se había completado la fase inicial del proyecto, los datos obtenidos han sido cruciales para iniciativas similares que llegaron años más tarde.
El programa X-43 de la NASA nació a fines de los años noventa y no tenía como finalidad el desarrollo de una única aeronave. Lo que se pretendía, en realidad, era crear y probar versiones de distintos tamaños y características técnicas para experimentar con todos los aspectos relacionados con los vuelos hipersónicos; es decir, todos aquellos que superen una velocidad de Mach 5.
El proyecto contemplaba la producción de cuatro variantes en distintas fases. No obstante, solamente se fabricaron tres unidades de la versión inicial bautizadas X-43A, de las cuales dos lograron volar con éxito.
