A pocos días de viajar a Europa para disputar el Mundial de Polonia y Eslovenia, Marcelo Méndez, entrenador del seleccionado argentino de vóley, habla de la conformación de un grupo, de qué significa el éxito en el alto rendimiento y lo que cuesta conseguir una estabilidad en el país a pesar de la histórica medalla obtenida en Tokio 2020: «Cuando salimos de gira, en el exterior hay mejores condiciones de trabajo de las que tenemos en Argentina».
Marcelo Méndez llega a la cita con la misma tranquilidad con la que se lo ve y escucha durante los tiempos técnicos de un partido. «Me enojo en los entrenamientos y a veces en los partidos. Trato de controlarme, lo que necesita el jugador del tiempo técnico es ayuda. Ellos piden ayuda porque saben las cosas que están haciendo mal. Uno les tiene que decir cómo las puede mejorar o darles tranquilidad para que las mejoren. Trato de ir por ese lado o por ese camino: decir una frase, una palabra, algo que pueda ayudarlos a solucionar problemas», reconoce Méndez, entrenador de la Selección Argentina de Vóley, que obtuvo la medalla de Bronce en Tokio 2020, la segunda en la historia de la disciplina. Estudiante de Ingeniería Industrial y Ciencias Económicas por un año, descubrió que deseaba su futuro en el vóley cuando estudió y se recibió en Educación Física.
Con 58 años, tras una carrera que lo llevó a convertirse en el entrenador más ganador en la historia de Brasil con el Sada Cruceiro -39 títulos- y a días de viajar a Polonia a disputar el Mundial, Méndez habla de los cambios que no se generaron en el vóley argentino tras el logro en Japón, a qué aspectos le presta atención para conformar grupos, del foco puesto en el desarrollo de jugadores, de la constante búsqueda de un disciplina de trabajo para competir antes las potencias y sobre lo que significa el éxito.
-El nivel de la Nations League siempre es bueno, juegan los mejores equipos del mundo. Este año jugaron con casi todos sus jugadores, más en el último weekend. El balance para nosotros es positivo: le pudimos dar juego a los más jóvenes y creo que eso ayuda bastante a nuestro crecimiento. Jugadores que no habían tenido participación o que habían tenido participación mínima, mostraron que pueden estar y pertenecer a la selección adulta.
-¿Cómo se conforma un grupo? ¿A qué le prestas atención al momento de hacerlo?
Trato de individualizar a cada uno, saber qué necesita y qué quiere. Siempre moviéndonos en una línea de grupo. Somos diferentes, todos tenemos el mismo trato pero diferentes cosas de cómo enfocar el trabajo. Lo que tenemos que tener en común son los objetivos, tener en claro a dónde vamos. Tanto el cuerpo técnico y los jugadores tenemos que tener una meta clara y, de acuerdo a eso, vamos realizando nuestro trabajo sin desviarnos nunca de nuestro objetivo final. En esta Nations fue desarrollar jugadores ganando lo máximo posible. El año pasado, habíamos armado un grupo para ganar una medalla, ahora se armó un grupo para hacer crecer jugadores. Con ese mix de jugadores de experiencia y los jóvenes que vimos, vamos a tratar de encarar el Mundial.
