Las Armadas de ambos regímenes, más la de Sudáfrica, iniciaron un programa que incluye prácticas de tiro con artillería, maniobras tácticas y simulacros de ataques aéreos.
Los ejercicios, que concluirán el lunes, se centran en tareas para contrarrestar “las amenazas a la seguridad en el mar” y en “la disposición de las fuerzas de las flotas para mantener conjuntamente la paz y la estabilidad regionales”, informó el Ministerio de Defensa de Rusia.

Además se efectuarán competencias deportivas entre marineros rusos y sus homólogos de las fuerzas navales de Sudáfrica y China.
A principios de la semana pasada el barco ruso hizo escala en el puerto de Ciudad del Cabo, en la costa atlántica, para reabastecerse de agua potable y víveres, para luego visitar el puerto de Durban, en la costa del océano Índico.
Previamente la fragata, equipada con misiles hipersónicos Tsirkon, efectuó un entrenamiento en el océano Atlántico para preparar los ejercicios con las Armadas de Sudáfrica y China.
