Además de la visita de Xi Jinping a Moscú, la mayor evidencia del apoyo del régimen de Beijing a Putin desde el inicio de la guerra, la colaboración silenciosa incluye facilidades para no quedarse sin armas.
China vendió a Rusia más de 12 millones de dólares en drones y piezas de repuesto, una muestra de la creciente cooperación entre el régimen de Xi Jinping y Vladimir Putin en el marco de la invasión a Ucrania.
Los envíos, que incluyen productos de DJI, el fabricante chino de drones más conocido del mundo, y de empresas más pequeñas, a menudo llegaron a Rusia a través de intermediarios y exportadores de poca monta, informó el diario New York Times, que revisó datos oficiales de aduanas rusas de un proveedor de datos externo.
En total, casi 70 exportadores chinos vendieron 26 marcas distintas de drones chinos a Rusia desde la invasión.
La marca más vendida fue DJI, el más importante fabricante de drones cuadricópteros suspendidos. Esta empresa ya es objeto de controles de exportación por parte de Estados Unidos. Sin embargo, sus ventas a Rusia han continuado, a pesar de que ha dicho que suspendió los envíos tanto a Rusia como a Ucrania.
