El 70% de los componentes de los autos fabricados en Argentina provienen del exterior. Los problemas para importar que padeció la industria en el último mes socavaron el stock propio y de proveedores. El reciente acuerdo con el gobierno debería permitir que recuperen stock pero los plazos de pago siguen siendo una preocupación
Después de dos meses verdaderamente complicados para la industria automotriz argentina, los dos primeros días de la semana parecen haber sido los que inicien el camino de la normalización para el sector.
El acuerdo entre el gobierno y las fábricas de automóviles alcanzado este martes, por el cual cada marca se comprometió a ofrecer una versión de uno de sus modelos con precio congelado por todo septiembre y octubre, fue la señal que todos esperaban, y que se debería complementar en los próximos días con la habilitación de permisos para importar, las conocidas SIRA, que estuvieron frenados por 65 días.
Cuando esto ocurra, los momentos de zozobra que se vivieron en varias plantas en las últimas semanas tendrían que desaparecer, aunque también habrá que estudiar los plazos de disponibilidad de dólares para pagos en el exterior, ya que los 180 y hasta 195 días con los que se liberan las divisas al cambio oficial, también han generado que se corten algunas cuentas corrientes de proveedores de insumos para autopartistas.
En ese escenario, el mes de agosto mostró buenas cifras de producción según la información que este martes publicó la Asociación de Fábricas de Automotores de la República Argentina (ADEFA) en su informe mensual.
