Para el entrenador principal de Los Pumas, Michael Cheika, el equilibrio entre lo sucedido y las expectativas de lo que se avecina es un aspecto fundamental para la entereza de su equipo. Lo que asoma, el futuro inmediato, es Samoa y lo que viene después, no está bajo análisis. Inglaterra y el debut con derrota, quedó en el pasado.
“No queremos estar en el pasado ni irnos muy hacia el futuro: necesitamos transitar el presente”, fue una de las primeras formulaciones del entrenador australiano en la conferencia de prensa de Los Pumas, la primera con el foco puesto en Samoa, el rival del próximo viernes, tras la catarsis de una semana en la que el foco estuvo puesto en la derrota.
Las palabras de Cheika son las primeras después del debut en el Mundial. El australiano habló en conferencia de prensa en Marsella después de la derrota ante Inglaterra y volvió a hacerlo el domingo, antes del primer día de entrenamientos de la rutina preparada de cara al próximo partido.
En líneas generales, el equipo además está entero físicamente. La única excepción es Joel Sclavi, quien todavía trabaja diferenciado con una fractura de cartílago intercostal que no le permite trabajar a la par. Necesita tiempo para reponerse y tras ocho días de cuidados, parece estar cerca del alta. «Pienso que voy a poder contar con él», admitió el australiano.
Si puede trabajar con normalidad en los próximos días tal vez esté entre los 23 para el partido del viernes en Saint Etienne. Cheika se esperanza con esa posibilidad. Juan Cruz Mallía, con el ojo en compota todavía, pero con los puntos cicatrizados, está en condiciones de volver a jugar.
