La semifinal de vuelta de la Copa Libertadores se juega este jueves desde las 21.30 en San Pablo.
Boca tiene algo que es imposible de imitar por otros clubes y también muy difícil de lograr si así lo quisieran. Porque no se consigue con marketing, pagando espacios de publicidad ni es posible comprarlo en el chino de la vuelta. Se construye a lo largo de la historia. Se gana. En buena medida, gracias al hombre que la descosió como ningún otro en sus tiempos de jugador cada vez que visitó Brasil y que ahora todos esperan que este miércoles se suba a un avión y aparezca en San Pablo para la revancha ante Palmeiras, en busca de un lugar en la final del 4 de noviembre en el Maracaná de Río de Janeiro.
El hombre es Juan Román Riquelme, por supuesto. No podrá jugar, lamentablemente. Ya no. Pero sus enormes partidos ante Palmeiras, en las finales de la Libertadores 2000 y las semifinales de la del 2001, quedaron en la memoria de propios y rivales. Y también lo que hizo con la camiseta 10 de Boca frente a otros clubes brasileños: Gremio, Fluminense, Vasco da Gama, Corinthians, Cruzeiro, Inter y San Pablo. No por nada su apellido se convirtió en nombre en las tierras del Rey Pelé, Ronaldo, Ronaldinho y Neymar. De hecho, el mismo Palmeiras tiene un delantero de 17 años que es parte de las formativas, que viene de romperla con gol incluido en el 4-2 a Flamengo en el Campeonato Brasileño de la categoría y que se llama Riquelme Fillipi Marinho de Souza. En honor a nuestro Riquelme. Si los habrá marcado para siempre, ¿no?
Ahora, Román tiene previsto decir presente en el Allianz Parque, el moderno estadio que se construyó para el Mundial de 2014 en el mismo lugar donde estaba el Palestra Italia, escenario de las grandes conquistas xeneizes. Y su presencia no será un tema menor, ya que no viajó en las Libertadores anteriores de su gestión como vicepresidente, sino que recién empezó a subirse a un avión con frecuencia durante este año: estuvo con Colo Colo en Chile, Deportivo Pereira en Colombia y Nacional en Uruguay, los partidos más importantes de la competencia.
