Se agudizó el problema por el cambio de precios y los tiempos de cobro de las obras sociales y prepagas más el tema de stock con droguerías. Eso hizo que muchas farmacias tuvieran situaciones complejas para poder dispensar medicamentos para determinadas obras sociales. Dependemos mucho de los laboratorios que nos garanticen la reposición, del stock de cada farmacia, de las droguerías que le den crédito a las farmacias podamos reponer. Si algún eslabón de esa cadena se corta, se dificulta la atención de la farmacia con el afiliado y las obras sociales”, expresó Perlotti.
A su turno el referente local del IOMA, Luciano Falcone, fijó el punto de vista de la obra social que aglutina a millones de afiliados en la provincia de Buenos Aires.
“La cuestión de las farmacias es una problemática provincial, abarcativa de varias obras sociales, pero en el caso de IOMA el 80% de los medicamentos se abonan a los 30 días de presentación de la factura por parte del Colegio de Farmacéuticos, cumpliendo con el convenio actual y como hace ya dos años viene normalizado. La problemática radica en la reducción por parte de las droguerías del crédito ‘a cuenta’ que les otorgan a las farmacias, lo que castiga el financiamiento de las farmacias y complica su giro comercial. Por eso, varias farmacias de la ciudad suspendieron los servicios de entrega”, explicó.
