Hoy no servía jugar bien y quedar eliminados: en el mata-mata ustedes querían que ganáramos y hoy ganamos, así que buenas noches». Así, desafiante con los periodistas presentes y una sonrisa pícara, cerró Martín Demichelis su conferencia en Córdoba. Claramente mucho más conforme con el resultado que con lo que mostró su River en el campo, pero con un planteo que se percibe como opuesto al hecho hace exactamente una semana, post flojísimo 0-0 vs. Instituto: «Sé que el hincha se fue molesto, que no se conforma sólo con la clasificación«…
El hecho que ponderó el entrenador, en realidad, fue salvado en el tiempo de descuento por el gol de Colidio: esa mejora que se había dado en el segundo tiempo se cortó cuando optó por cambiar el esquema a los 33’ para poner una línea de cinco defensores, algo que revivió a Belgrano. «Con los tres centrales estaba seguro de que íbamos a marcar mejor a los dos delanteros de ellos, que hicieron un gran partido y los felicito. Quería presionar más alto con Simón y Enzo Díaz. Pero el fútbol es maravilloso y, más allá de las ideas que pueda tener el entrenador, nos hicieron el empate”, explicó Demichelis su decisión. Tan solo dos minutos duró esa expectativa.
«Hay que felicitar a Belgrano, que nos jugó de igual a igual y nos hizo un partido incómodo. Lo buscamos hasta el final a pesar de las formas. En los mata-mata hay que ganar, y se ganó», insistió el entrenador, sin meterse tanto en el juego (“No estoy en el mejor de los momentos para hacer el análisis por lo prematuro del partido”), aunque aceptando que “en el primer tiempo gravitamos poco”.
Tal vez, esa valoración de únicamente el pase a semis pasa por lo mostrado últimamente: «Veníamos de un punto de los últimos nueve, era la peor seguidilla entre juego y resultados. Hemos bajado el nivel, hay una merma en el mecanismo y el responsable soy yo».
