En Atlanta, la multitud que acompañó a la Scaloneta desbordó el operativo. Ahora, en Nueva Jersey, los controles se intensificaron.
El furor por la Selección Argentina es total. No solo en el país, sino en todas partes del mundo. Pasó en la Copa del Mundo de Qatar, pasó también en las giras por Asia y, ahora, pasa en la Copa América de los Estados Unidos. Lionel Messi, Di María, Emiliano Martínez y compañía son los ídolos de miles de personas y la posibilidad de verlos, de estar cerca, desata la euforia de los hinchas. Sin embargo, muchas veces, la situación se desborda y obliga al equipo de seguridad a tomar medidas poco convencionales. Atlanta fue una caldera. Nueva Jersey, la tranquilidad.
Selección: de la euforia de Atlanta a la calma de Nueva Jersey
La Universidad de Qatar le permitió a la Selección Argentina tener un lugar amplio y cómodo para desarrollar su concentración para la Copa del Mundo. Durante varios meses, algunos miembros del cuerpo técnico y varios dirigentes de la AFA estuvieron buscando en Doha la residencia ideal para instalarse entre noviembre y diciembre del 2022. Y a pesar del gimnasio completo y de los buenos campos de juegos con los que contaba la academia, uno de los grandes ítems a tener en cuenta era la tranquilidad.
Acostumbrados a permanecer en el Predio Lionel Andrés Messi de Ezeiza cada vez que juegan en el país, la Selección tiene dificultades cada vez que concentra en un hotel céntrico. No tiene nada que ver con las instalaciones en sí, sino con el desborde de los hinchas en las inmediaciones del edificio y la falta de respuesta de los organismos de seguridad. Incluso, en China, la Scaloneta debió suspender un entrenamiento (se realizó en uno de los salones del hotel), ya que no lograban salir del hotel.
Atlanta recibió a la Selección con los brazos abiertos. Cientos de fanáticos se acercaron a las puertas del hotel Westin Peachtree para expresar su cariño y admiración. No obstante, su ubicación, cercana al Parque Olímpico de Atlanta ’96, dificultó la salida y llegada del plantel cada vez que se trasladaba al Kennesaw State University. Además, el equipo de seguridad tuvo serios problemas para administrar el flujo de residentes, ya que el hotel no frenó su actividad para el público general. Incluso, hubo un día en el que los hinchas ingresaron sin problemas al lobby y hasta pudieron llegar a los jugadores.
