El gobierno de Javier Milei enfrentará esta tarde en la Cámara de Diputados un duro desafío que podría tener un fuerte impacto económico y político en la previa de las elecciones legislativas de octubre. En una nueva mega sesión, que incluye una amplia batería de proyectos resistidos por la Casa Rosada, la oposición intentará revertir los vetos presidenciales para avanzar con un aumento del financiamiento universitario y con la declaración de emergencia en pediatría (por la crisis en el Hospital Garrahan).
El Presidente vetó ambas iniciativas argumentando que su alto impacto fiscal pondría en riesgo el superávit, es decir, la base de todo el programa económico. De hecho, es el mismo argumento que utilizó para rechazar la ley que declaraba la emergencia en discapacidad, que generó un impacto muy negativo para el oficialismo en la opinión pública y cuyo veto terminó siendo rechazado hace dos semanas.
Esa primera victoria de la oposición, que por otro lado en la misma sesión perdió la votación para aumentar las jubilaciones, fue la primera señal de alarma que recibió el Gobierno respecto a la tolerancia social al ajuste, ya que incluso algunos aliados habituales se negaron a acompañar a los libertarios.
Luego llegaría otra clara señal con la contundente derrota electoral por 14 puntos en la provincia de Buenos Aires a manos del peronismo. Y la respuesta de los marcados fue casi instantánea con fuertes caídas de acciones y bonos, y un incremento del dólar hasta rozar el tope de la banda establecida por el Ministerio de Economía.
El gobierno nacional acusó el duro golpe y a partir del día siguiente buscó retomar la iniciativa política con gestos de diálogo hacia los gobernadores y algunos aumentos en áreas sensibles -como salud y educación- en el proyecto de Presupuesto 2026. Sin embargo, desde la oposición calificaron los anuncios como insuficientes y “engañosos”.
La oposición necesita dos tercios de los votos para poder rechazar los vetos de Milei e insistir con las leyes tal cual fueron sancionadas. Las dos votaciones estarán muy ajustadas y las definirán los cerca de 30 diputados que se abstuvieron o se ausentaron cuando se trató la media sanción en agosto. Varios de ellos responden de manera directa a gobernadores.
El Gobierno se mostró muy activo durante los últimos días en su búsqueda de apoyos políticos. El flamante ministro del Interior, Lisandro Catalán, se reunió con varios gobernadores como el salteño Gustavo Sáenz, el tucumano Osvaldo Jaldo y los aliados Alfredo Cornejo (Mendoza), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Leandro Zdero (Chaco). También distribuyó Aportes del Tesoro Nacional (ATN) por $12.500 millones a cuatro provincias: Misiones recibió $4.000 millones, Entre Ríos $3.000 millones, Santa Fe $3.000 millones y Chaco $2.500 millones. La cifra supera ampliamente los $3.000 millones totales enviados durante todo agosto.
