Argentina, Malvinas y el conflicto entrante

Por Emilio Javier Sialle
Analista en Comercio internacional
Director de Sialle y Asociados

Mundo: Vientos de Cambios Geopolíticos.

Septiembre del 2026, no es un mes más, la aldea global sigue girando abruptamente y mutando constantemente, Mientras en Europa, Rusia y Ucrania siguen en una guerra indefinida,
en medio oriente, Estados Unidos e Irán retoman las hostilidades por el estrecho de Ormuz, el paso comercial vital para muchos países del mundo.
En las costas de Asia, Taiwan se refuerza diariamente por miedo a una invasión China, y la temida Corea del Norte, no detiene su crecimiento nuclear, y realiza pruebas militares intimidantes sobre las cercanías del mar de Japón.
Sin una lógica coherente, las naciones del mundo, van modificando sus posturas y rompiendo alianzas históricas, en realidad los líderes que gobiernan las potencias son hombres, y el Hombre de por si, es un ser irracional en muchos aspectos.
En el sur del continente americano, Argentina e Inglaterra endurecen sus posturas por Malvinas.
El gobierno debil de Andy Burnham, es criticado por la oposición gubernamental y sus cuidados, y la cuestión Malvinas, pone el dedo en la llaga y genera un caldo de cultivo que pone en jaque a un gobierno británico desgastado.
Argentina por su parte, apoyada en la ONU por la mayoría de los países, ve la oportunidad de reforzar su posición histórica y lograr poner en el escenario global, de nuevo, a nuestras Islas como tema de agenda primordial.
EE.UU una vez más, analiza su postura sobre las Islas, un pase de factura para su histórico aliado que, en los conflictos con el país de Irán y el de Israel/Palestina, ha decidido no acompañarlo en las intervenciones bélicas.
Es más, Trump está dispuesto a venderle 20 Halcones Negros y más de 235 tanques a Milei, solo por el hecho de tener el mismo pensamiento ideológico y una amistad tanto política como comercial.
A la espera de los restantes 10 aviones F16, nuestra nación se arma de a poco, y obliga a Gran Bretaña a reforzar las costas de las Islas Malvinas, por temor de una invasión Argentina.
Se viven vientos de Cambios Geopolíticos inquietantes, y nuestro país no es la excepción a un conflicto entrante no deseado.