De esta forma, su plan energético no sólo involucra a la energía nuclear, sino que también se mezcla con la descarbonización, que representó un tercio de todas las fuentes energéticas del país, mientras que la nuclear solo fue el 5%; y con una inversión de u$s546 millones en energía limpia para este año.
La importancia del uranio
Para 2025, China espera duplicar la producción de su capacidad solar y eólica, y crear una red nuclear que relegue al carbón a un rol terciario. Por más que el proyecto aún está lejos de concretarse, el plan está convirtiendo al Uranio -el principal combustible de los reactores nucleares– en una materia prima clave para que la energía funcione correctamente.
Actualmente, una libra de uranio se cambia por u$s 62, su nivel máximo en más de 12 años, tras revalorizarse un 34,36% en lo que va del 2023. Según la Asociación Nuclear Mundial, este incremento se sostendrá en los próximos 20 años, y se multiplicará hasta las 130.000 toneladas, frente a las 65.650 actuales.
Uno de los grandes productores de este material es Kazajistán, cuyos mayores ingresos están puestos en el uranio. El país produjo en 2022 más de 21.200 toneladas, siendo por lejos el segundo máximo productor, con un 43% de las extracciones mundiales.
